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¿VERDAD O RELATO CONVENIENTE? La auditoría forense como herramienta clave del peritaje

  • Foto del escritor: ColegioPeritosdeChile
    ColegioPeritosdeChile
  • hace 1 día
  • 5 Min. de lectura

Por Ricardo Vilches Troncoso


La contabilidad admite juicios y estimaciones, lo que abre espacios de interpretación. Es por ello, que, en la actualidad, tanto en el ámbito profesional como empresarial, las actividades financieras y sus respectivas operaciones han sufrido un riesgo y complejidad exponencial (Paguay et al., 2025). Esto debido al incremento del denominado “fraude financiero”, que representa una constante amenaza para las empresas,  la profesión contable, y sus respectivas auditorías. Vamos a entender como fraude financiero; el "engaño ilícito o criminal destinado a resultar en ganancias financieras o personales". Es aquí donde la auditoría forense, se transforma en una herramienta clave para la detección y prevención de fraudes financieros en las organizaciones gubernamentales y empresas en general. 

 

¿Qué vamos a entender como auditoría forense? Una auditoría forense “examina y evalúa los controles y registros contables-financieros de una empresa con la finalidad de investigar un potencial fraude, como una malversación de fondos u otras irregularidades ocultas como transacciones financieras” (Blacio, 2024). 

 

Es por eso que el principal valor de  la auditoría forense, se transforma en la detección de fraudes y reside principalmente en la capacidad que tiene para ir más allá de la simplicidad de los números, dado que los profesiones forenses cuentan con la capacitación necesaria para identificar hallazgos y anomalías contables, conductas sospechosas, o patrones inusuales, empleando avanzadas técnicas como el análisis exhaustivo de datos o habilidades de entrevista, que les permite descifrar esquemas fraudulentos, sin importar lo complejo que estos sean. Esta área de la auditoría se convierte en una disciplina estratégica que apoya la prevención, refuerza los sistemas de control interno y además fortalece y promueve una cultura empresarial ética.

 

En la actualidad la auditoría forense, no solo debemos verla ni considerarla como una herramienta de investigación, sino un elemento central e importante contra la corrupción y el fraude, tanto en finanzas profesionales y empresariales. No podemos olvidar jamás que la profesión contable y de auditoría, está muy ligada al comportamiento ético de sus profesionales, y debemos recordar entonces que la integridad y la responsabilidad debe estar siempre presente en todos los aspectos de la gestión operacional y financiera de las empresas. Las empresas deben crear y actualizar protocolos y/o políticas asociadas para salvaguardar su integridad de sus usuarios internos, pero además para tener entre sus valores y prácticas permanentes la ética y transparencia de sus acciones con mirada de futuro.

 

En entornos tan cambiantes, con tecnología de alto nivel e impacto, la información financiera apoya muchas decisiones fundamentales de las empresas, aporta datos relevantes para resolver conflictos y, en varios de estos casos, define responsabilidades legales de los involucrados, de lo que  surge una interrogante fundamental que intenta llamar la atención en el titular de esta columna: ¿los números reflejan la realidad o construyen un relato técnicamente defendible y conveniente?

 

La contabilidad forense es un campo profesional que se ha expandido rápidamente desde su inicio, y hoy en día es ampliamente demandado y sigue creciendo. Esta disciplina está estructurada y guiada, por normas y principios fundamentales, no está exenta de interpretaciones, y/o contabilidad creativa que se mueve en los límites de lo correcto y las leyes. 

 

El criterio profesional debe formar parte esencial de su aplicación cotidiana, para no generar espacios donde la información puede adquirir distintos matices, y dudas de su exactitud. Es por ello, que, la auditoría forense se posiciona como una herramienta especializada cuyo objetivo no es solo validar cifras, sino analizarlas con un enfoque crítico y probatorio (Remache Vargas & Torres Negrete, 2025). Es aquí donde se hace una diferencia bien importante con la auditoría tradicional-financiera, cuyo objetivo principal es emitir una opinión sobre la razonabilidad de los estados financieros;  la auditoría forense va más allá, y se  fija como propósito investigar, reconstruir y, en muchos casos, evidenciar situaciones que podrían estar siendo deliberadamente fraudulentas, y no se conforma con que “todo cuadre”; sino más bien busca entender por qué cuadra y si debería hacerlo, sobre todo si hay ciertos indicadores que llaman la atención y son un punto a observar con mayor detención. De esta manera, se transforma en un soporte fundamental dentro del peritaje, especialmente en instancias judiciales o arbitrales.

 

Como ya he mencionado, la auditoría forense, es clave como herramienta pericial, dado que su valor radica en la capacidad de traducir información técnica en argumentos comprensibles y verificables por especialistas incluso más allá de la profesión, como por ejemplo en el ámbito legal. Los profesionales forenses [contadores y auditores] no solo revisan registros, sino que deben interpretar los contextos, evaluar la coherencia y establecer vínculos entre hechos financieros, posibles fraudes y sus efectos reales sobre estados financieros de las empresas. 

 

Esta especialidad de la auditoría permite que su análisis trascienda lo contable y se convierta en un insumo relevante para la toma de decisiones, contribuyendo a fortalecer la transparencia y la confianza en los procesos, al incorporar una mirada más holística, estructurada, y ver más allá de lo que ven los ojos de los auditores financieros. 

 

La aplicación de auditorías forenses en organizaciones gubernamentales y/o empresas, no necesariamente implica la existencia de irregularidades, sino la necesidad de validar información bajo estándares mucho más exigentes, propios de escenarios donde la evidencia adquiere un rol central, sobre todo hoy con tanta presencia de fraudes financieros a las empresas, profesionales y personas en general.

 

En resumen, en entornos tan competitivos y tecnologizados, donde la información puede ser interpretada desde múltiples perspectivas, la auditoría forense se consolida como una herramienta clave del peritaje, permitiendo obtener más información de manera mucho más rigurosa sobre los resultados económicos y financieros. Creo que más allá de entregar certezas absolutas, su aporte consiste en reducir la incertidumbre y aportar fundamentos sólidos en la búsqueda de la verdad, porque cuando la realidad se disfraza de relato, la auditoría forense deja de ser una opción y se transforma en una necesidad y realidad.



Referencia bibliográfica: 


 



Ricardo Vilches Troncoso

Académico

Facultad de Ingeniería y Empresa

Universidad Católica Silva Henríquez







Las opiniones vertidas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan, necesariamente, el pensamiento de nuestra institución.



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